Imprevisto

Maleta empacada,

actitud preparada.

Las cosas estaban en perfecto orden, y, aunque me cuesta trabajo aceptarlo, vencí mi timidez, lista para salir a viajar, a descubrir de nuevo una pequeña parte del mundo. Pero, como suele pasar en ocasiones (muchas, en realidad) algo sucede que detiene la travesía. En este caso, una falta imprevista de presupuesto.

Una lástima el hecho de tener que cancelar un viaje para el cual uno ya se encontraba preparado mentalmente.

Ahora que lo pienso, muchas cosas suelen pasar de ese modo: cambian de dirección repentinamente, y no nos acostumbramos a la idea de que han cambiado porque simplemente no lo esperábamos. Sólo queda acoplarnos al cambio, sobreponernos a él, y planear cosas para después.
Nunca es tarde para volver a intentarlo, o al menos eso dicen. El viaje de la vida siempre presentará opciones. Sólo tenemos que aprender a elegir.

La maleta estaba hecha, 

pero, por azares del camino,

nos quedamos sin destino. 

Imagen

Anuncios