El esfuerzo en favor de la adopción.  El proyecto de “La tienda de los gatos”

En la Ciudad de México existe un local dedicado enteramente a los gatos. Muchos felinos son abandonados y esta tienda es una de las encargadas de dar promoción para el cuidado y mantenimiento de muchos de ellos y así ayudarles a encontrar un hogar. 
El domingo pasado fui a ver cómo era este lugar. Me pareció hermoso y lleno de curiosidades. Un lugar armado para todo amante de los gatos.

¡Puedes encontrar de todo! Desde juguetes, jabones, cajas o comida para tus gatos, como accesorios y ropa para que puedas vestir tú. Muchas personas elaboran aretes o curiosidades con esta temática y las donan a la tienda, para que con las ganancias pueda seguir manteniendo a los felinos que dependen de ella. 

Además, hay gatitos dentro de la tienda a los que puedes conocer, y darles hogar si cumples con los requisitos. Y, si no tienes espacio en casa, puedes contribuir comprando alguno de sus productos o dando difusión al portal a tus conocidos para que más gente esté consciente de estos proyectos que buscan dar cabida y dignidad a estos pequeños. A fin de cuentas y como he dicho alguna vez en otro de mis posts sobre gatos, una vida es una vida, y como tal es merecedora de cuidados, comida, y un hogar lleno de amor. 

¿Interesados? Aquí les dejo el enlace de la página de facebook con la dirección y muchas fotografías más: La Tienda de los Gatos 

En la cima

Una muestra de los productos
Momento de juego

La siesta

Fraternizando con una pequeñita

Leyendo “Eso” de S. King 

Inauguró una nueva sección a la que llamaré “Nadando entre lecturas“. Tal vez ya andaba flotando entre mis escritos, pero siempre se había mantenido de una forma apagada, casi discreta. Hoy la dejo susurrar con libertad. 

Aportaré a ella frases o citas de libros que estén pasando por mis manos, junto con una reflexión de lo que pasó por mi mente cuando me detuve a saborearla. 

Ya había comenzado a compartir esta cita en particular desde mi cuenta de tumblr, pero la comparto también aquí junto con mi pequeño comentario posterior porque , simplemente, vale la pena. 



Entre las aguas de un “Mar Negro” 

Este libro titulado “Mar Negro” y cuyo autor es Bernardo Esquinca, fue presentado el día 21 de febrero de este año en la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería. 

Primer cosa que debo admitir antes de comenzar: No lo conocía. Ni a él, ni a su obra, ni a la editorial Almadía, encargada de publicarlo. Sólo soy una neófita curiosa que nunca pierde oportunidad de avanzar. En este caso en particular sólo seguí junto con el amigo que me acompañaba, el camino de libros desde donde se encontraba el stand de la editorial hasta la presentación de su libro, atraídos por lo que habíamos leído ya en la contraportada de “Toda la sangre” y nuestra eterna devoción a la literatura de terror. Terminando la presentación, compré “Mar Negro” y después de haber solicitado la dedicatoria al autor, me llevé el volumen a casa para explorar su textura, sus páginas, su portada, y todas aquellas cosas que ya me habían llamado la atención por las temáticas que se habían mencionado.

Cuento a cuento, fui recorriendo por primera vez el pensamiento y el estilo de este autor mexicano. Conocí sus letras, sus miedos, su fuerte tendencia a finales abiertos que estimulan a la imaginación y sus fobias, proyectadas de manera directa cada historia. Cabellos, patas de bichos, el sonido del crujido de haber pisado alguno, los amarres y sus consecuencias negativas, las muñecas poseídas, el punto de vista de un zombi en plena matanza de 1968, la figura del vampiro rearmado de aquellos pedazos que ha dejado el abuso de imagen de una criatura de leyenda por mera moda… en fin, una breve y muy refrescante ola de miedo a la mexicana que me cayó bastante bien mentalmente. Disfruté y exploré un ápice más de esta inmensa cantidad de letras que andan por ahí, esperando ser descubiertas y recorridas. Ojalá se le diera más difusión. Ojalá este post contribuya a que nuevos lectores se aventuren entre sus páginas.

¿Lo recomiendo? Sí. Siento que hay mucho talento ya publicado en México, pero la publicidad y el nivel de conocimiento que se le da a la lectura en este país no es ni una cuarta parte de lo que en otros. He visto fuera de las editoriales reconocidas muchas obras que prometen, y que no conocemos porque siempre se le da atención a los mismos autores. Debemos aceptar que hay miles de obras que valen la pena además de los grandes o de los que nos hacen creer que son grandes sólo porque venden mucho (el tan famoso Best Seller), y por ello creo que los escritores actuales de calidad también necesitan espacio y oportunidad para ser conocidos a mucho mayor nivel.

Bueno, eso pienso yo. 

Mi cuento favorito dentro de esta pequeña colección es “Sueña conmigo”, que trata de un coleccionista de muñecas embrujadas o poseídas a quien de repente le llega una adición anónima a su colección llamada Greta, que, aunque perturbadora como las demás, cuenta con algo adicional que le inquieta mucho…

¿Lo leerías?



Cocción del primer cuento en imprenta

¡Que emoción siento por tantas noticias por compartir!

La primera y que atañe a este post: pronto tendré mi primer cuento publicado oficialmente.

Falta muy poco para que por fin salga a la luz una antología en la que participé junto con otros escritores, llamada “El último apaga la luz”.

Por parte de una editorial independiente, esta pequeña antología tiene como objetivo compartir historias que toquen temáticas de amor y/o de muerte. Yo elegí en esta ocasión muerte, y me entusiasma bastante poder leer el trabajo de todas las personas cuyas historias estarán al lado de la mía.

Espero tener noticias próximamente si surge la fecha de la presentación o cosas por el estilo para que todo aquel que guste pueda conocerlo.

Muchos proyectos y cosas nuevas se acercan, y otras más ya están justo frente a mi.

¡Más noticias pronto, lo prometo!

El llanto que tensó un vagón de mentes

Como sucede todos los días, leía camino a casa en el transporte.

A los cuantos minutos, un lloriqueo lejano despegó mis ojos de las letras que tenía frente a mi.

Una niña de 4 años se quejaba del otro lado del vagón, porque la madre la tenía apretada con fuerza de la mano.

Escuchar llantos de niños es regular: muchas madres se mueven por la ciudad y los niños son inquietos, no es ninguna novedad eso. Lo que percibí de la situación que describo, es que la niña hablaba con un lloriqueo suplicante, no berrinchudo.

“No me aprietes la mano, me lastimas. Me lastimas, mamá.”

¿Acaso se puede ser más claro?

Y la madre, escuchaba y sólo le respondía “que se estuviera quieta”, sin intención de aflojar la fuerza que imprimía al tomar a su hija, porque esta no dejaba de insistir.

Por un instante miré a las mujeres que se encontraban más cerca de ella (que eran muchas) y todas estaban, como yo, extrañadas y pendientes de la situación que se estaba suscitando: unas mirando en otras direcciones (pero escuchándolo todo), otras mirando sin dudarlo a la madre y a la pequeña. La madre, que evidentemente notó esto, se puso repentinamente de pie al arribar a la siguiente estación. La puerta se abrió y ella, empujando a algunas de las mujeres, jaló fuerte y autoritariamente a la niña, provocándole esta vez, un fuerte llanto, además de un tropiezo que casi la hace caer.

La puerta se cerró y el vagón siguió avanzando. Pronto las perdí de vista.

Me mordí los labios por dentro y respiré hondo, conteniendo las lágrimas que casi caen por mi cara.

Volví a ver a mi alrededor, y la gran mayoría de las mujeres que estaban ahí mostraban esa misma emoción, negando con la cabeza, agachando la expresión y en sus miradas: molestia, enojo, tristeza. Tensas, todas. Nadie tuvo que decir nada para que todas lo supiéramos.

¿Cuántos casos no hay así? ¿Cuánta gente no ha perdido su humanidad al punto de ignorar el llanto de dolor que provocan a sus propios hijos, a su propia sangre?

Repudio y aborrezco ese tipo de comportamiento,

y es por ello que hoy me digo a mi misma:

Si supiera en este momento que al ser madre me fuera a convertir en alguna que fuera similar a esa mujer...¡Preferiría no tener hijos nunca!

¿Te quedarías sentado?

“¿Qué puedo decir? No es novedad. El descontento es nacional. El pueblo de México es un pueblo enojado, cansado, engañado, utilizado, manipulado y severamente ultrajado.”

Me acuerdo mucho de esta cita que escribí en mi post “¿legal o ilegal?” Y pienso en la situación que hay en México en este momento. La plaga de egoístas cobardes, brutales y corruptos que nos gobiernan para su beneficio, no dejan de asquearnos con su conducta cínica y violenta.

Me pregunta mi mamá por qué me molesta la gente que se queda de brazos cruzados por la situación de los normalistas de Ayotzinapa y le respondo: ¿qué sentirías si me hubieran desaparecido a mi? ¿Te quedarías sentada?
Su mirada me lo dice todo.

Me molesta porque vi una intensa mirada de resignación en mucha gente el miércoles 22 de octubre, cuando anduve caminando por metro Chapultepec. La gente que veía avanzar a los contingentes en dirección al Ángel de la Independencia y se quedaba, bajaba la mirada y seguía con sus actividades.

¡Marchen!
¡No crean en la televisión, que sólo dice lo que le conviene!
¡Informen a sus conocidos en todo momento!
¡No se queden sentados!
¡No agachen la cabeza!
¡No saquen de sí la esperanza, o pronto estaremos todos repletos de vacío!

¿O lo van a hacer mañana, cuando los ultrajados sean “conocidos” suyos y les pegue el dolor en los huesos?
¿Te quedarías sentado si tus hermanos o tus hijos “desaparecieran” de la noche a la mañana?

#AcciónGlobalAyotzinapa

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¿Legal o ilegal?

¿Qué es legal, y qué es ilegal?

Legal o ilegal, son términos que dejan de tener validez cuando a lo ilegal se le difuminan las dos primeras letras. Cuando ni a los encargados de defender y promulgar lo que consiste en legal e ilegal, respetan las propias leyes ya escritas: Una plaga de perturbados egoístas: sujetos sedientos de dinero y poder.

Ilegal – Hacer una manifestación por inconformidad de parte de los ciudadanos, en contra de un gobierno que no cumple sus promesas. ¡Ilegalísimo! Si es necesario, hasta la policía tiene todo el derecho de golpear a las personas con total impunidad para que dejen de manifestarse. Ilegal es eso, y también lo es defender a tus seres queridos y a tu comunidad de la impunidad que tiene el crimen: ilegal en este país es ser gente como José Manuel Mireles.

Legal – Liberar de todos los cargos a personas culpables abiertamente de tener una red de prostitución, o utilizar la Plaza de la Constitución de mi bella Ciudad de México como estacionamiento, dejando sus camionetones y carrazos a los pies de uno de nuestros más emblemáticos símbolos patrios. Así, todo permanece en orden mientras los personajes “de influencia” disfrutan de un informe de gobierno lleno de patrañas. ¡Qué manera tan descarada de escupirle a la bandera, a la Plaza de la Constitución, a la Ley y al pueblo!

Ya era bien sabido que todos aquellos autodenomiados promotores del orden sólo se dedican a ignorar al pueblo que deberían de estar representando. Todo esto es un insulto más para todo mexicano, y no me podía quedar callada.

¿Qué puedo decir? No es novedad. El descontento es nacional. El pueblo de México es un pueblo enojado, cansado, engañado, utilizado, manipulado y severamente ultrajado. 

¿Qué es legal, o ilegal en México?

¡Lo que a ellos se les de su pinche gana! 

Sin título
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