Lejos de ti: día siete

He pensado mucho acerca del distanciamiento que llevo.

Hoy se cumple una semana sin esa influencia tan cercana, y constante, sin el aliento dulce de la compañía que, hasta hace poco, se me hacía tan natural.

No es fácil acostumbrarse al cambio, a este ir y venir de emociones extrañas e intensas que duelen y terminan transformándose en frustración. No es fácil, pero creo que lo estoy logrando, y eso me da ánimos para continuar.

¡Una semana lejos de ti!

Todo cambia

La vida sigue y las cosas cambian. Un día, todo cambia. Así es la vida y no puedes controlarla.A veces las personas que crees que estarán contigo desaparecen. La gente muere, o se va. 

Dawson, todo cambia.

– Joey, “Dawson’s creek“.

  

Lejos de ti: día seis

Hoy tengo una certeza en la mano: no soporto verte por mucho tiempo.

Cuando es a través de fotografías es relativamente normal, controlable; pero cuando se trata de la cercanía en persona, todo es distinto.

¿Por qué las cosas tienen que ser así? ¿Por qué es tan difícil mantener la distancia?

Es contradictoria esta sensación de querer volver a alcanzarte, y al mismo tiempo, quererte lo más lejos posible de mí. 

Lejos de ti: día cinco

Caminaba por ahí, pensando en todo y nada, y te vi a lo lejos.

No sabré describir exactamente lo que sentí, porque estaba más concentrada en desaparecer. Pero eso sí: sentía que iba a morir si acaso te hubieras dado cuenta de mi presencia y te hubieras acercado a saludar. 

Tuve la fortuna de que eso no hubiera sucedido.

Por fuera fue un día exitoso. Aunque, por dentro, mis pensamientos eran una retorcida tormenta.