Año nuevo, sentimiento fuerte

Los días corren como agua y viento: sin detenerse a respirar. Sin parar para darnos un instante de calma.
Corren y vuelan y yo con ellos. No me detengo.
Pasa un soplo de brisa, un parpadeo de Gea, y de repente otro año se nos está yendo.
Quiero agradecer a todos los que formaron parte de mi año, tanto los que llegaron como los que decidieron ya no estar. He aprendido mucho de todos, he aprendido mucho más de mi, y eso me ha despertado de nueva cuenta un hambre voraz por nuevas aventuras y retos. ¿Qué habrá de venir a partir de mañana? Aún no lo sé, pero no tengo ganas de detenerme. Fluyo con el sentimiento palpitante de que habrán de venir muchas cosas diferentes y hermosas.
Estoy llena de energía y de emoción.
¡Bienvenido seas, 2015!

/home/wpcom/public_html/wp-content/blogs.dir/215/39325788/files/2015/01/img_3891.jpg

Venciendo el materialismo navideño

/home/wpcom/public_html/wp-content/blogs.dir/215/39325788/files/2014/12/img_3884.jpg
Llegué a ver hace algunos meses rodando por la red una imagen que proponía que este año para navidades o reuniones se hicieran regalos que no fueran traídos desde las plazas comerciales con marcas extranjeras, sino que se compraran artesanías hechas en México, para apoyar la economía local y de paso sacudirnos un poco el materialismo con el que se suelen manejar estas fiestas.
Este año el intercambio que llevamos a cabo en mi familia con motivo de Navidad, tuvo tintes diferentes debido a esta idea. Se propuso y les pareció interesante pues representaría un cambio radical en la tradición: el regalo no consistiría solamente en la artesanía, sino que habría un límite de precio para que no se gastara, y que el regalo debía de ser acompañado con un recuerdo que se hubiera tenido con esa persona.
Toda la familia participó animada, y aunque para algunos resultó un poco complicado pensar en la anécdota que debían contar a la hora de entregar el regalo, propusieron ideas para seguir forjando recuerdos juntos, para seguir unidos.

Me sentí una vencedora la noche del 24 de diciembre.

Vencimos el materialismo, y, personalmente, sentí a mi familia más unida que nunca: las carcajadas por muchas de las anécdotas, las curiosidades de los objetos que se regalaron, la ola de historias que ni siquiera yo sabía, y lo genial que es darme cuenta de lo cercanos que somos.
Altibajos, como todos y como siempre (porque somos humanos, al fin y al cabo) pero apoyándonos hasta el final como he visto en muy pocas ocasiones.
Concluyo este post con una confesión doble:
1.- La anécdota que habló sobre mi me llenó los ojos de lágrimas porque me di cuenta en lo mucho que puedo llegar a lograr con una actitud alegre. Nunca sabes a quien le puedes estar haciendo el día (y sacudirle la tristeza) sólo con una risa.
2.- Apuesto mi vida y mi existencia entera a que me he vuelto una persona incondicional para los que amo, gracias a estas fuertes raíces con las que fui criada. Me siento orgullosa por eso, feliz con la vida y agradecida con mi familia porque gracias a ellos, yo soy como soy.

¡Gracias!

/home/wpcom/public_html/wp-content/blogs.dir/215/39325788/files/2014/12/img_3885.jpg

Los Bots. Pueblo sobornado contra Pueblo libre

Veo toda la manipulación mediática que trata de eliminar de twitter las quejas del pueblo mexicano sobre su gobierno, me pone a pensar y me gustaría soltar algunas preguntas para aquellos censuradores:

¿Qué se siente ser un engrane más dentro de un sistema corrupto?
¿Qué se siente ser el que busca tapiar con tabla roca la inconformidad que ebulle en su propia nación?
¿Por qué creen que, con la supresión, llegará el día en el que dejemos de quejarnos por toda la inseguridad, corrupción, e impunidad que infecta a mi México querido?

¡Qué vergüenza, que risa y que tristeza! Pero, ante todo, ¡que magníficas ganas de seguir luchando por despertar a mi gente, por concientizar a todos los que estén a mi alcance!

Debemos seguir haciendo todo lo posible por demostrarle a todo México y al mundo que, cada que quitan un cartel o una manta, o censuran un tema, o una inconformidad manifestada públicamente, nos invitan a poner diez más, a poner en la mesa otro tema relacionado al anterior, y a seguir marchando. Porque la época de callar y bajar la mirada ha quedado en el pasado. Porque ya no estamos dispuestos a ceder.
Así que, entiéndanlo:
Sus censuras nos inspiran.
Sus censuras nos retan, y nos invitan a esforzarnos más para unirnos y organizarnos para mejorar al país.

Termino con un pequeño trabalenguas improvisado:

Seremos estabilizadores,
contra la desestabilización,
que los desestabilizadores
no quieren estabilizar.

IMG_3837.JPG
Ilustración realizada por: @Alex_Grita

Carta a una amiga

IMG_3810.JPG
Querida amiga:

Extiendo a la distancia, mi más sincero saludo para que llegue a ti en forma de un fuerte abrazo. Sé que no han ido del todo bien las cosas. Sé que esta ha sido una etapa difícil para ti, y lo sé muy bien porque cada día se vuelven más claras las evidencias.

Tu corazón pertenece a alguien que no lo valora. Tus sentimientos permanecen en una cuerda floja hasta que los vuelven a tomar en cuenta, tiempo después. Vives en la eterna espera del “algún día cambiará” y del “algún día se dará cuenta de lo que tiene aquí.”

Vives a la sombra de otra mujer porque tu devoción se entrega a un hombre que juega a la intermitencia entre ella y tú. Abres el corazón y las piernas, al principio como un juego, como un pasatiempo. A veces, creyendo que compites con alguien más por un premio, a veces, sólo porque te sientes sola, y la atención que él te da satisface de alguna forma esa enorme sed que tienes de amor, de amar, y de llenar el vacío con el deseo ferviente de ser querida.

En un principio no te importó, pero ahora no soportas que te importe y le ruegas al susodicho patán que no te deje, que se quede contigo, que lo amas y que su lugar es a tu lado.

Pero él vacila. La duda lo inunda. Y si no te lo demuestra de forma responsable y honesta, callará y desviará la mirada, corroído tal vez por la culpa o por el miedo de que, por fin, estés pidiéndole un lugar en su vida. Un lugar que no se desvanezca con el cambio de estación o de temperatura. Un lugar en el que se pueda confiar.

¡Ay, amiga! El sólo ver la situación y leerla a través de tus confidencias me llena de una inmensa tristeza. Yo te pregunto en este momento: ¿Dónde dejaste tu dignidad? ¿La metiste debajo de tu cama para no tener que mirarla, resquebrajándose, cada que te ves al espejo?

¿Dónde dejaste, querida amiga, la autoestima de la cual te sentías tan orgullosa hace tiempo? ¿La has enterrado en algún lugar oscuro en el fondo de tu mente?

Me perturba y exaspera que no sepas dar respuesta a estas interrogantes. Me sorprende que desconozcas dónde has dejado aquello que te hacía sentirte valiosa ante ti misma y ante el mundo. Has llegado a un punto en el que crees que sólo tienes valor cuando un ser humano (de todos los miles de millones que viven y pululan por este planeta) posa sus ojos sobre ti. Y sólo por el instante en el que te proporciona esas ínfimas migajas de su atención, te sientes dichosa. Y te aseguro, amiga, que si no haces nada por ti, para recuperar tu cordura y tu personalidad, llegará el instante en el que decida no volver a mirarte, y eso, a la larga, te destrozará por dentro.

Te prevengo desde ahorita porque te aprecio, te quiero, y porque sé que te mereces algo mucho mejor que eso. Ojalá que lo medites, y llegues a pensar lo mismo algún día.

Con mi mayor sinceridad y cariño,

Luthiérzebeth

Fuente de la imagen: https://weheartit.com/entry/150339327

¿Escribir? No, más bien corregir

palabrasaflordepiel

Imagen 2

Estoy de vuelta de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, luego de tres días intensos, cargados de actividad y emociones en torno a los libros, las palabras. La parte que más disfruté fue escuchar a autores que admiro hablar sobre su escritura, las dudas que conlleva y lo inevitable de ejercerla, las perplejidades que implica. Me llamó la atención la insistencia de varios de ellos sobre el mismo tema: la corrección, la poda de los textos. Aquí, algunos comentarios que se me grabaron:

Fabio Morábito: “Cuando termino la primera versión de un cuento o un poema, el primer borrador, empieza el trabajo de pulir, en una lucha con el lenguaje que muchas veces fracasa […] Escribir poesía es escribir 10 poemas para que, al final, resulte uno”.

Isabel Mellado: “El cuento era más inteligente que yo, tuve que darle tiempo para entenderlo y poder aterrizarlo”.

Andrés Neuman: “Escritor no…

Ver la entrada original 96 palabras más