Cuento de reflexión, hundimiento y rescate

Ideal lectura para los momentos difíciles con una pregunta reflexiva al final. Me encantó volver leerlo.

Luthierzebeth, exploradora de sueños

Un día, él y yo fuimos a caminar. Íbamos de la mano, comentando cualquier cosa, hablando de las cosas que debíamos conseguirnos para comer, y lo que habríamos de cargar de vuelta. Cuando llevábamos un buen techo recorrido, me detuve en seco. Eso llamó su atención, y se detuvo también.

– ¿Qué pasa? – me preguntó, algo preocupado, al notar mi repentina seriedad.

– Siento que muchas de las personas que quiero sólo me buscan cuando me necesitan, que soy más como una herramienta en tiempos de carencia, como una acompañante que surge sólo cuando hace falta un repuesto. Siento…siento que soy sólo un escalón

Él me miró un pequeño instante, tan cabizbaja como estaba, y apretó un poco mi mano para llamar mi atención.

– Siempre habrá gente que hará eso. Van a buscarte sólo cuando cuando les hace falta una mano. Trata de no ver hacia la…

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