La plaga de los egoístas

 Antes de cualquier cosa (y si no es mucho pedir), quiero que escuchen esta canción. 

Algunas cosas pensé con ella. Y mientras más la escuchaba,  me incliné a darle otra interpretación a sus palabras, sin asociarla a la maldad religiosa. Respeto las creencias de cada quien.

Yo no suelo hablar de política y, la verdad, considero que para crónica y datos exactos ya hay muchos otros excelentes puentes hacia la información, pero creo que es necesario poner mi granito de arena en esta situación, un poco a mi estilo.

Comenzaré por una simpleza que da título a este post: así como hay gente muy buena, también existe gente muy egoísta en este mundo. Gente que no puede ser capaz de empatizar con los demás, o que prefiere darles la espalda a la enorme cantidad de personas que tienen necesidad. La gente egoísta sólo ve por sí misma, y por la protección de los que piensan exactamente igual que ellos. Es una cadenita de poquita gente, comparada con la enorme cantidad de bienes que obtienen a costa la pobreza y la poca calidad de vida que podrían ser capaces de procurar a más si no fueran tan egoístas. Lo malo es que cuando los egoístas abusan de sus posibilidades, es cuando las carencias exprimen tanto a una sociedad que deja de bajar la cabeza y comienza a llenar las calles.

Al pensar en esta canción, y en el trasfondo en el que la estoy escuchando (En una situación en la que México está cerca de tener una ley que limite nuestra libertad de expresión) me vinieron a la mente todos los políticos que están malgobernando mi país y los de muchos de ustedes. Imponiendo con la conciencia al frente, mintiendo, manipulando, aprovechándose de la gente y creyendo que pueden salir impunes. Ya lo han hecho antes y por eso creen que puede ser de la misma forma ahora. Han hecho oídos sordos a todas las manifestaciones de la gente, no les importa o les importa poco a esos egoístas.

Bien lo egoístas podrían censurar y bloquear este mi blog y los de muchos otros sólo por quejarme de ellos (y del mal manejo de este gobierno en general) en caso de que este tipo de leyes llegaran a ser votadas y aprobadas.

Nos prometen “el cielo y las estrellas”. [Bésame y serás libre…Ven a mi, no tengas miedo], pero cuando han llegado a donde querían no hacen más que mentir, robar, poner pretextos a su incompetencia, y dejan a un pueblo hambriento de justicia más desamparado que antes. El apoyo es mínimo. El costo, demasiado alto para poder pagarlo.

[Soy la prensa, vivo en la opinión 
Manipulándote por un mundo mejor

Tus miserias me hacen revivir 
y si piensas moriré 
Soy mentira, soy media verdad 
Me temen más por lo que callo 
que por lo que suelo decir…

Diario en este país y en muchos otros hay toneladas de injusticias y abusos y a los egoístas no parece importarles hasta que alguna de esas cosas les sucede de cerca. Como “mano representativa del pueblo”, ¿no deberían estos seres escuchar las necesidades de los que votaron por ellos y hacer algo para saciar esas necesidades? ¡Claro que no! Los egoístas sólo son lo que son y sólo ven por ellos.

[Soy la falsa democracia 
soy la globalización 
matarás tu hambre a ostias 
y un juez te condenará ]

 .

Para finalizar mis oleadas de reflexiones salvajes, me fijo especialmente en estas líneas porque es completamente cierto. Cada que pensamos en alguno de esos egoístas nos viene a la mente alguno, pasado o presente. Sí, hay manera de erradicar a los ya localizados porque tienen nombre y una decadente reputación tan larga que la arrastran como su ostentación del egoísmo. La pregunta aquí sería: ¿Quién será el siguiente egoísta por destapar su verdadera personalidad? Tiemblo un poco sólo de pensar lo que depara el futuro si las cosas siguen así aquí.

[Y si crees que ya me he ido 
mira la prensa de hoy 
pues mi nombre ya ha salido disfrazado de alguien normal]

.

.

Pero bueno, sólo pensamientos fugaces y, francamente, muy desde mi punto de vista de este tema junto con una melodía que me pareció muy ad hoc.

A veces es tanto el sentido de las cosas y lo inverosímil de las explicaciones que “nos dan” que llegamos a olvidar que es gente que debe entregar cuentas. Que no están en donde están para colgarse de su egoísmo y olvidarse de las promesas que hicieron.

No queda más que finalizar, y  quien mejor para hacerlo una periodista muy reconocida y cuyo libro estoy leyendo:

“En “El paciente inglés”, Katherin murmura: “Nosotros somos los verdaderos países, no los límites marcados en los mapas, no los nombres de los hombres poderosos.” México no es el país de los diputados o los gobernadores o los burócratas o los líderes sindicales o los monopolistas. Es el país de uno. El país nuestro. Ahora y siempre.”

— “El país de uno”, Denise Dresser.

Anuncios

2 comentarios en “La plaga de los egoístas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s