Dos 14’s peculiares de mi vida (Primera parte)

Ahora que viene el día del amor y la amistad me he puesto a pensar en mis recuerdos al respecto, y siento que es hora…

Voy a abrir mi pequeño baúl de confesiones como no lo había hecho en un rato, y voy a tratar de relatarles mis dos últimos San Valentín, que fueron tan contrastantes entre ellos (y con el que viene este año) que vale la pena hablar al respecto.

2012

Tuve un novio tiempo antes de esa fecha, pero nuestra relación había descendido a un punto en el que no sabía si seguiríamos más adelante. Las cosas no iban nada bien, estábamos en “puntos suspensivos”. Con decir que ese día él no tenía planeada ninguna intención de verme, creo que digo lo suficiente.

Ese día yo me puse un vestido azul para ir a la escuela (no suelo usar vestidos) y me lancé a la calle, luciendo lo más arreglada que el tiempo en la mañana me dio. Tenía clases en la universidad (una o dos en realidad) y todos planeaban hacer algo con sus parejas o grupos de amigos. Cuando llegué a la universidad muchos de mis amigos me dijeron que me veía realmente bonita, y, obviamente, surgió la pregunta que me hacía desviar la mirada al suelo a ratos…¿a qué hora vas a verlo? He de haber incomodado a algunos con mi dudosa respuesta inicial, pero después levantaba la mirada, y sonreía, y decía: “Hoy no lo voy a ver. Quien sabe, anda ocupado.”

Seguido de esto, pasé la tarde con amigas y amigos, celebrando a la amistad más que al amor. Sin embargo, la situación se repitió a lo largo del día al menos unas cuatro o cinco veces, de personas diferentes, y apliqué la mísma metódica respuesta.

Cuando me desprendí el vestido esa noche en mi habitación, me pregunté una y otra vez mi modo de actuar tan extrañamente tranquilo a pesar de que las cosas estaban tan mal en mi relación. ¿Por qué me había arreglado tanto si no “iba a verlo”?

Fue entonces que vino a mi, como un rayo repentino de energía en el cuerpo la respuesta: después de haberme bañado esa mañana me dije frente al espejo, toda cubierta de gotas de agua y temblando por el frío:

“Hoy te arreglas para ti, y no para nadie más.

Si no quiere estar aquí contigo, es problema de él, y no tuyo.”

Y así fue. Una historia que representó, a mi parecer, la primera de una serie de victorias personales al respecto de ese hombre en específico.

Continuará…y en lo que continúa, me gustaría que me contaran: ¿Recuerdan un 14 de febrero en particular? ¿Por qué?

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3 comentarios en “Dos 14’s peculiares de mi vida (Primera parte)

  1. luth es una historia fuerte gracias por compartirla la verdad se debe tener un fuerte corazón para contar esto. y hay muchas personas que sufren en este día tan comercial y solo me queda decir que hay que seguir adelante y disfrutar a tus seres queridos 😉

  2. Al final, parece ser que no fue un SAN Valentin tan malo, te hizo ser consciente de que quien no quiere estar en tu vida, no merece estar, y abrir los ojos y caminos a nuevas vias que seguro seran mejores!
    Un saludo Luth y feliz SAN Valentin 2014! 😉

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