Quédate

Estimado L’Agemé:

Dejaste esta canción a mi alcance, y pude escucharla al menos unas veinte veces antes de poder sentarme tranquilamente a escribir esto.
Aún así, no creo poder llamar a esto “tranquilidad”. ¿Se le puede llamar tranquilidad al hecho de sentir que mi corazón late muy fuerte cada que la escucho?
Mis pasos son vacilantes en ocasiones, pero siento que cada que platico contigo, que recibo tu apoyo y consejo, hago las cosas con más seguridad.
Creo que, tal vez no estás dedicándome la canción, dado que no lo dijiste directamente. Pero, con una sola frase común (“escucha esto”) me atrapas y siento que, de alguna manera indirecta o extraña, un soplo de esas palabras llega también para mi.
Bonita relajante, también te volviste un poeta del otoño. Mi poeta del otoño pasado, del invierno que está frente a nosotros, y de cualquier estación que el año nos quiera presentar. Sólo quédate a mi lado, y averigüemos juntos qué tan lejos estamos dispuestos a llegar.

Tuya,

Ágata.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s