Resignación letrada

¿Cómo se lo digo?

¿Cómo le digo que su forma de ser conmigo estresa cada uno de mis pasos?

¿Cómo le digo que me hiere con cada una de las palabras que expide de su boca cada que está molesto?

¿Cómo le digo que con su actitud es capaz de cortar ideas, de estrangular momentos especiales y de dejar en blanco rostros que antes poseían sonrisas?

¿Cómo le digo que incluso he leído sobre psicología de la ira para aprender a sobrellevar su trato?

¿Habrá alguna manera de decírselo sin que el cielo y la tierra exploten con sus gritos erráticos?

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9 comentarios en “Resignación letrada

      • Sí que la hay. Si uno desarrolla la suficiente fortaleza, y rompe los vínculos del apego y la dependencia; deja de estar a merced de las emociones de los otros.
        Nada nos puede dañar, si no lo permitimos….

      • Del mismo modo, lo que nos daña es la dependencia que generamos, no la familiaridad.
        Hay una historia curiosa: había una chica que era cantante, reconocida, tenía una voz de oro; viajaba siempre con su padre, pero el padre la maltrataba mentalmente, le decía que no valía para nada, que era inútil y tonta.
        Cuando alguien le preguntó a la cantante el motivo de que viajase con su padre ( y no lo hubiese encerrado en una residencia) fue: mi padre me ayuda a ser cada día más paciente, mejor persona….

      • Supongo que es cuestión de sobreponerse, de darle la vuelta a la situación y verle el lado brillante. Debo hallar la forma. Estoy segura de que puedo hacerlo si me lo pienso con calma…

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